Vinos de otoño. 3 vinos de Ribera del Duero
Tras el rigor del verano en la alta meseta castellana, recorrer la Ribera del Duero durante estos otoñales meses, resulta una experiencia única. Las temperaturas se vuelven más suaves y aunque algunos días amanezcan ya con blanca escarcha, al medio día, el sol aún calienta y se agradece, dicen que alternancia ideal para la maduración del fruto de la vid.
Los viñedos están cubiertos de tonos rojizos y ocres en una explosión de color donde la naturaleza se expresa en su totalidad y en los nítidos cielos azules se alzan las águilas, mientras en los campos corretean los corzos y conejos.
Paseando por este idílico entorno se aprecian los distintos suelos en los que esta plantada la vid, otorgando diversidades a sus vinos. Suelos pedregosos propio de las terrazas aluviales que han dejado el Duero durante sus muchos años en otros restos más finos de arcillas y limos y los suelos del paramo calcáreo que aún semi-vírgenes empiezan a explotarse.
En este nuevo lanzamiento podréis apreciar tres tipos de vino de la ribera del Duero con vides plantadas en distintos suelos, atrévete a apreciar sus diferencias.
Los suelos de Ribera del Duero son clave para producir vinos con gran expresión varietal, estructura tánica y potencial de guarda.
Cada tipo de suelo influye en el perfil final del vino: desde la frescura y vivacidad, hasta la profundidad y elegancia.
ENO-035
Descubre un paquete exclusivo con 6 botellas de vino de Ribera del Duero:
· 2 Botellas de Embocadesro joven roble 2022
Viñedos ubicados en Roa de Duero, Burgos en un suelo bien aireado y profundo de estructura franco-arenoso con base arcillosa que le confieren al vino estructura y mineralidad.
· 2 Botellas de Viña Buena Crianza 2020
Viñedos ubicados en Quintanilla de Onésimo, Valladolid en un suelo con abundante presencia de cantos rodados y estructura arcillo-calcáreo con buen drenaje y favorecida la maduración por el reflejo la luz solar en ese manto de cantos rodados.
· 2 Botellas de TG Altos del Enebro 2023
Los viñedos se ubican en las zonas más elevadas de la D.O. Ribera del Duero en suelos de altitud, predominantemente arcillo-calcáreos con presencia de arenas y gravas. Son suelos pobres en materia orgánica, lo que limita el vigor de la vid y favorece la concentración de aromas, mejorando la maduración fenólica y la frescura del vino.
